Por la Corredera Baja de San Pablo, de oca en oca.

Hace ya años que se convirtió en mi calle favorita de Madrid. Creo que simboliza a la perfección lo que es para mí esta ciudad. En unos metros, puedes impregnarte de lo que es vivir en Madrid en 2015: la esencia de lo castizo, el hipsterismo de la capital, la cultura, el arte, el comercio de toda la vida, la música, las tendencias y el ocio, el olor (que no hedor) del centro… y todo, ello mezclado con una personalidad difícil de encontrar en otras partes. Al menos aquí, no se nota importado.

En el número 1 han rescatado el impresionante edificio de los viejos Cines La Luna y lo han reconvertido en un espacio de ocio raro, raro, la verdad,  pero que parece que está cuajando: Gymage. Es un gimnasio y también un teatro, es una terraza para tomar copas y un restaurante y a la vez, una tienda de productos para mazarte.

En frente de esta mole de culto al cuerpo está la droguería de toda la vida que hace esquina con la Plaza La Luna. Ojo, que aquí aún siguen vendiendo laca suelta en botecitos a sus parroquianas. Como de toda la vida es la tienda de pinturas de la esquina con Loreto; mi apreciadísima Elena con sus Licores Picor (ella mejor que nadie tiene el espíritu más espirituoso de la calle, entra y pídele que te recomiende un vino, ¡alucinarás!; se acaba de jubilar, oh no!); la mercería del número 12, no me digas que no has mirado su escaparte y te has acordado de cuando eras pequeña. En esta calle hasta los supermercados no son líneas de estanterías con productos a granel o sin sacar de las cajas de cartón. Ahí está El Mercado de la Corredera (el pan es de vicio), bueno, aunque ya hay un súper hipster Día en el número 18.

Si lo que buscas son restaurantes y bares, estás en el sitio preciso para ir haciendo de oca en oca. Si nos adentramos en la Corredera ya vamos encontrando algunos de sus restaurantes de más solera y que están aguantando como campeones ofreciendo calidad y precio, Pepe y Rosa con Restaurante Lara Casa FabriqueAún se mantienen baretos de castizos, ¿quién no se ha tomado una caña en la Cafetería Lara antes de entrar en el teatro?

teatroMención aparte merece el Teatro Lara, o la bombonera de San Pablo, un teatro modernista que se ha ido adaptando y que se abre a ofrecer no solo obras de teatro en un formato más reducido, sino también conciertos. Lo que me he reído en ese teatro por ejemplo con La Llamada o lo que me he emocionado escuchando a Sharon Van Etten.

De todas formas, la mayoría de los nuevos locales, bares y restaurantes en su mayoría, tienen una decoración más cuidada y un concepto mucho más urbano. Desde hace años Clarita sirve sus menús de platos variados, pero atención a la carta de vinos, es más que interesante (que no te intimide la sequedad del camarero). Para tomar unas tapas o dejarse llevar por la gula, justo debajo Circo de la Tapas, todo un clásico. Entra y descubre la zona de restaurante. Toda una institución ya es Maricastaña que seguro que sin ir has visto ya que se hacen numerosas entrevistas y algunas sesiones de fotos en este local de moda.

maricastaña

Más recientemente ha sorprendido, Bar Galleta, te encantará si te gusta los sitios de decoración cuidada y fragancia a vainilla, pero si no tienes reserva, olvídate ni de acercarte. La esquina de Loreto ha cambiado 100%, Eduardo ha cambiado la tasca que había por un establecimiento de diseño que mantiene los precios. En serio, para desayunar es de 10.

bar-galleta

Entre el concepto de bar, tienda de arte, decoración y local para presentaciones, entrevistas y publicidad está Kikekeller. Creo que es la única tienda abierta un sábado hasta las 3 horas. Ya no es el único, The Mood Project da un paso más y se convierte en un espacio para presentaciones o coworking.

kikekeller

Más arriba, como puerta al ambiente malasañero, puedes seguir disfrutando de lugares con toque vintage y efervescente desde la mañana a la noche, La Realidad.

Y a pesar de perderme casi todos los días en esta calle, incluso estoy viendo un piso para vivir  (por favor, por favor), me doy cuenta que hay sitios que aún no he visitado como el libanés Casa Byblos o la tienda de jamones López Pascual, pero por mi alergia al jamón, (que conste).

 

ACTUALIZADO EL 26 DE MAYO DE 2015

El juego de la oca no termina hasta que no caes en la última casilla y en este va a ser al final mi casa. La vida tiene una parte de azar y precisamente he acabado  dentro de este tablero, descubriendo que hay muchos lugares más. Desde el Amargo con su cava y La Pescadería al Aiò, el italiano que me sacará de más de un apuro (lo sé). Y tiendas que las hay para todos los gustos, ropa para ellos con García Madrid,  para ellas en La Antigua o Lady Cacahuete, la mítica de lámparas de mis ya vecinos, por cierto que las diseñan ellos mismos.

Ya sabes, si me pierdo o no te cojo el móvil, probablemente esté dándome un garbeo por la Corredera Baja de San Pablo.

La llave de la #buhardilladelasmaravillas! Iniciando instalación… #settled #home

Una foto publicada por Lou Moreno Cazalla (@lmcazalla) el

Lourdes Moreno Cazalla

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